Comienza el nuevo curso y vuelvo con un antiguo trabajo. Se trata de un proyecto que Pilar de Dulces Pilukas compartíó hace tiempo en su grupo de Facebook. Porque a pesar de esas alarmantes noticias con las que nos desayunamos día sí, día también, la red es un sitio lleno de personas creativas y generosas. Pilar es ambas cosas (y si no la conoces, una visita a su blog te lo demostrará). Aplacé el trabajo porque estos proyectos que se pueden hacer en una sóla tarde son algo así como mi refugio. Me gusta dedicarles su tiempo, realizarlos sosegadamente, disfrutar con cada detalle del proceso... son mi zen particular.
Y es que, para quien te regala flores y corazones, no hay mejor cosa que corresponder con otro regalo: trabajo, minuciosidad y cariño. Que es de bien nacido ser agradecido.


Pero que divinas te han quedado Teresa!!! Encantada de tener la oportunidad de conocer tu precioso blog. Besitos
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